Quien merece ir al cielo ¿Los que hacen buenas obras, o los que aceptan por FÉ a JESUS como salvador de TODOS sus PECADOS?
Nuestros hermanos de CONOCERÉIS LA VERDAD nos ayudaron con estas líneas, esperamos te gusten:
Definamos primero qué es SALVACIÓN:
1. En el principio, Dios creó al hombre, a Su imagen y semejanza y en perfecta comunión con Él.
2. A causa de su desobediencia, el hombre se alejó de Dios, eligiendo tomar su propio camino.
3. Este pecado condenó al hombre a vivir eternamente fuera de la Presencia Divina, en el Infierno, en el lago de fuego y azufre que arde por los siglos.
4. Pero Dios Padre, en Su infinito amor, dio a Su creación el medio para reconciliarse con Él. Ofreció (y ofrece) un medio para que SALVE su alma de la condenación. La sangre de Su Hijo JESUCRISTO, nuestro bendito Cordero de expiación.
¿Es esta SALVACIÓN un REGALO INMERECIDO (Gracia) o un PAGO MERECIDO?
Es lo que trataremos de responder.
Supongamos esta conversación:
-"¿Dónde piensas que irás cuando mueras...?"
-"Y...yo soy una buena persona, siempre lo he sido, creo en Dios, cumplo los mandamientos ya que nunca maté a nadie ni robé, de vez en cuando voy a la iglesia, y encima... mira que hermosa cruz llevo colgada. Además, como si fuera poco, cuando era bebé me bautizaron. No creo equivocarme si digo que mi relación con Dios es buena, así que... YO IRÉ AL CIELO."
-"Pero... ¿has tenido un ENCUENTRO PERSONAL con Jesucristo?
-"Si, claro..! ¿ No te dije que voy a la iglesia?
Si esta conversación fuera real, no tendría buenas noticias para mi amigo. Y aunque no guardo demasiadas expectativas de que mi opinión le importe mucho, al menos trataría de que le importara la opinión de Dios.
Analicemos el tema desde las 4 opciones posibles:
1. Tengo Fe y tengo OBRAS: Es el caso del verdadero cristiano, nuevo hombre, regenerado en Cristo Jesús, y agradable a los ojos de Dios Padre.
2. Tengo FE y NO tengo OBRAS: Es el caso de una fe defectuosa. Esta clase de fe no es suficiente para ser agradable a Dios. Tiene peligrosa cercanía con la opción 4 de esta serie.
3. NO tengo FE y tengo OBRAS: De esta opción podemos decir 2 cosas. a) Sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:5) y b) tengo varios amigos ateos que son buenas personas y viven haciendo el bien. Solo con el punto a) nos alcanza para afirmar que con esta actitud no somos agradables ante los ojos de Dios.
4. NO tengo FE y NO tengo OBRAS: Enemistad y lejanía de Dios. Desagradable a Sus ojos.
El apóstol Pablo, lejos de contradecir a Santiago, dice:
"8Porque por gracia sois salvos por medio de la fe (no dice "de la fe Y las obras"); y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras (lo aclara expresamente), para que nadie se gloríe. 10Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras (NO POR buenas obras), las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas (NO por HABER ANDADO en ellas)." (Efesios 2:8-10)
Aquí también, más claro imposible.
¿Piensas acaso que Dios necesita "ver" nuestras buenas obras para conocer nuestra posición ante Él? ¿No crees que Dios puede "ver" algo mucho mejor que eso: nuestro corazón y nuestras profundísimas intenciones? Tal vez alguna persona puede ser engañada con las "buenas obras" mostrada por otra. Pero al Dios Altísimo no se lo puede engañar. Por lo tanto, las buenas obras no son necesarias para que Dios sepa fehacientemente si nos hemos convertido por fe, o no. Dios no necesita de nuestras buenas obras para enterarse que fuimos hechos Sus hijos. Y si para Él no es necesario, pues entonces no son un requisito, sino una consecuencia.

0 comentarios:
Publicar un comentario